Enciendo el televisor
y en el telediario de la seis
están retransmitiendo la trágica noticia de mi muerte
no ha habido más heridos
que mi conciencia
me llamas
me llamas
me llamas
y a la tercera me doy por vencida
y te explico entre lágrimas que ya no quedan conductos de ventilación donde esconderse del pasado
donde explorar el edificio en llamas que va a ser el futuro
donde exhumar los restos del cadáver de mi presente
y me dices con orgullo
que a veces hay que echarle valor
-como quien echa los restos del puré por el desagüe-
que a veces hay que hacer de tripas corazón
me haces trizas, corazón
¿cuándo empezamos a hablar idiomas tan distintos?
¿cuándo tu lengua se volvió de paja y de desechos
y la mía inventó un sonido tan básico, tan animal?
no sé amar si no es visceralmente
por eso
ahora que el telediario de la seis retransmite la trágica noticia de mi muerte
da paso a las imágenes de la colisión
explica que no guardé la distancia de seguridad
entre tú y yo
ahora que sólo quedan las vísceras de aquella que nunca fui
puedo decirte que te quiero tanto que ojalá no vuelvas nunca
y ya no habrá Torre Eiffel desde cualquier ventana
de cualquier edificio
de cualquier ciudad
y ya no habrá jaula
ni veranos que te hagan enfadar
ni besos en los semáforos
rojos, como todo este charco de sangre
ni dedos que te toquen
ni ojos que te vean
ni cuervos que me los saquen.
