'El pájaro rompe el cascarón.
El cascarón es el mundo.
Quien quiera nacer, tiene que destruir un mundo'.
Qué difícil es nacer.
Creía que podría ser capaz de decir algo más. Ahora que se me abate el pecho y algo turbio me recorre las arterias. Ahora que llevo en la frente la marca de Caín. Que tengo la mirada frágil, los días rugientes y las noches mansas.
Cuando me digas que salte ya lo habré hecho. Y nunca habré tenido alas pero tampoco miedo a los precipicios.
O tal vez sólo necesite una pausa. Un breve interludio antes de la vuelta al conformismo más salvaje. Tal vez sólo me permitan una pausa.
La que soy debajo de la máscara va a extirparse la voz.

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